Se alimentan
Tauro y Cáncer
Tierra y agua se prestan material. Tauro no tiene que explicar su clima desde cero: Cáncer lo aviva o lo contiene.
Quiere presencia real, no intensidad de un fin de semana. La seguridad le abre el deseo; la prisa se lo cierra. Del otro lado: Se entrega por capas. La prisa ajena le parece amenaza; la constancia le parece deseo.
El trato maduro es no usar al otro como combustible infinito. Tauro pregunta antes de tomar. Cáncer dice el límite antes de resentirlo.
Una semana bien llevada tiene un plan con hora y una conversación que nadie postpone para cuando el ánimo mejore.